OBRA

La práctica de Camilo Ortiz investiga cómo la energía se transforma en experiencia a través de la relación entre luz, sonido, color, geometría, número y percepción.

Su trabajo no se define por un solo medio, sino por la construcción de sistemas perceptivos donde estos elementos se interconectan y se activan en el espacio.

A través de instrumentos intervenidos, objetos escultóricos, pintura, instalación y situaciones inmersivas, desarrolla obras que funcionan como estructuras abiertas, en las que la materia, la luz y el sonido participan activamente en la configuración de la experiencia.

Cada pieza es un sistema en estado de activación:
una relación entre número y forma,
entre vibración y luz,
entre materia y percepción.

El color no es entendido como superficie, sino como el resultado del encuentro entre la luz, la materia y quien observa.

Cada obra funciona como un umbral:
una invitación a detenerse,
percibir de otra manera
y habitar el presente como experiencia sensible.