Manifiesto para una experiencia sensible –
Camilo Ortiz –
Manifiesto para una experiencia sensible – Camilo Ortiz –
Mi obra nace del encuentro entre la intuición, la investigación y la experiencia.
Surge de la escucha profunda,
de la experimentación con la luz, el sonido y los materiales,
y del deseo de comprender cómo la energía se hace perceptible.
Creo en un arte capaz de reconectarnos:
con nosotros mismos,
con el momento presente
y con el todo.
Un arte donde convergen
la luz,
el sonido,
el color,
la geometría,
los números
y la materia,
no como lenguajes independientes,
sino como manifestaciones interconectadas de un mismo fenómeno.
El número organiza.
La geometría da forma.
La materia sostiene.
La luz revela.
El color emerge.
La percepción completa.
Mi práctica explora estas relaciones, entendiendo cada obra como un sistema abierto donde la energía se transforma continuamente en experiencia.
Una vibración puede convertirse en sonido.
La luz puede revelar el color.
La materia puede transformar la luz.
El espacio puede modificar la percepción.
Intervengo instrumentos.
Transformo materiales.
Construyo experiencias.
Canalizo formas.
Mis obras no concluyen en el estudio.
Se activan cuando la luz,
los materiales,
el espacio
y la presencia del espectador entran en relación.
La obra no contiene una experiencia.
Construye las condiciones para que la experiencia ocurra.
El color no pertenece únicamente al objeto.
Nace del encuentro entre la luz,
la materia
y quien observa.
La percepción no es el resultado de la obra.
Es el lugar donde la obra realmente sucede.
No busco imponer respuestas.
Busco abrir umbrales.
Detener el ruido.
Expandir la percepción.
Recordarnos que aún podemos sentir con profundidad.
Que aún podemos habitar el presente.
Que toda materia transforma la luz.
Que toda vibración puede convertirse en experiencia.
Porque la energía se transforma en experiencia.